Nutrición

Nutrición

Los atletas en edad escolar viven en todas las formas y tamaños: desde el beisbolista de Kindergarten hasta el luchador de secundaria. Las necesidades nutricionales de cada uno dependen no sólo de la estatura y la edad, sino del tipo e intensidad del deporte y el programa de entrenamiento.

La nutrición se suele aceptar como contribución al rendimiento máximo, pero es frecuente la interpretación equivocada del papel de muchos nutrientes por parte de atletas y de entrenadores. El pediatra que conoce los principios básicos de la buena nutrición en los deportes puede reemplazar las prácticas dietéticas erróneas mediante orientaciones sensibles que contribuirán a lograr la mejor forma competitiva buscada por los jóvenes atletas y sus entrenadores.

Agua

El agua es fundamental para refrescar el cuerpo durante el ejercicio. El principal mecanismo de enfriamiento del cuerpo es el sudor, para evaporar las grandes cantidades de calor acumuladas por el ejercicio extenuante. Las pérdidas de sudor de un 2-3% del peso corporal contribuyen a deteriorar la regulación térmica y circulatoria. Pérdidas adicionales de agua pueden reducir la fortaleza y la resistencia, así como la capacidad de trabajo aeróbico lo cual constituye una clara desventaja durante las competencias.

Los niños son más vulnerables a las pérdidas hídricas porque su regulación térmica es menos eficiente. En ellos, un bajo índice de sudoración les reduce la capacidad para tolerar y mantener el ejercicio en condiciones de calor extremo, así como el gasto cardíaco bajo una velocidad metabólica determinada.

La sed no puede usarse como un indicador sensible de las necesidades de agua porque el ejercicio vigoroso entorpece los mecanismos de sed corporales.Para reducir la deshidratación y la pérdida de peso durante eventos competitivos o prácticas de entrenamiento, los atletas deben ingerir 1 1/2 a 2 tazas de agua fría 15 a 20 minutos antes de la competencia y 1/2 a 1 taza de líquido cada 10 a 15 minutos durante la misma.

Los líquidos fríos y de baja osmolalidad (Por debajo de 300 ml/litro) mantienen la hidratación al promover los efectos deseables de vaciamiento y absorción gástricos rápidos. Las bebidas con un alto contenido de azúcares y electrolitos demoran el vaciamiento gástrico y tornan lenta la absorción de agua.

Para la hidratación también pueden usarse jugos diluidos. Los jugos diluidos también pueden proveer algunos carbohidratos como fuente de energía en deportes de resistencia y carreras de más de 50 o 60 minutos, sin embargo, para la mayoría de atletas el agua es el mejor líquido que reemplaza las pérdidas por sudor.

Electrolitos

Los iones de sodio, cloro, potasio o magnesio perdidos durante el calor extenuante se restauran a través de las fuentes dietéticas normales. El reemplazo de estos iones con soluciones electrolíticas hipotónicas durante el ejercicio es de importancia mínima en comparación con el reemplazo de las pérdidas hídricas.

Es preciso evitar las tabletas salinas porque pueden agravar la deshidratación al ocasionar náuseas y vómito.Los atletas que sudan de forma profusa, quienes no están habituados a trabajar en el calor o quienes no ingieren sodio suficiente, pueden en ocasiones presentar calambres por calor o agotamiento debido a la depleción de sodio.

El consumo de alimentos ricos en sodio o el empleo generoso de sal durante las comidas puede reponer los electrolitos después de períodos de sudor excesivo.

Otros Nutrientes

Los atletas en edad escolar requieren dietas balanceadas que contengan suficientes calorías y nutrientes para satisfacer las demandas de crecimiento, actividades diarias normales, entrenamiento y competencia. Una dieta elegida de entre los cuatro grupos de alimentos para satisfacer las necesidades de energía y apetito es la mejor prescripción nutricional para lograr un rendimiento atlético exigente.

Los carbohidratos son el mejor combustible energético y han de representar alrededor del 60% de las calorías ingeridas, válido tanto para un basquetbolista que consume 6.000 calorías diarias como para un gimnasta sometido a un programa de mantenimiento del peso y quien consume 1.300 calorías diarias.

En cualquier caso, si las proteínas de buena calidad proveen entre un 10 y 15% de las calorías totales será fácil satisfacer las necesidades proteicas para crecimiento, así como de entrenamiento y competencia. Existen pocas evidencias de que para mejorar el rendimiento atlético sean recomendables los suplementos nutritivos o alimenticios.

Se deben desalentar decididamente las restricciones alimenticias o hídricas durante varios días, como acostumbran los luchadores y otros atletas para bajar de peso rápido.

Los efectos de estas prácticas han sido documentados por el Colegio Norteamericano de Medicina Deportiva y comprenden: pérdida de fortaleza, menor eficiencia cardiovascular, deterioro de la termorregulación y pérdida excesiva de electrolitos.