Quedar embarazada es una decisión estrictamente personal

Quedar embarazada es una decisión estrictamente personal

La planificación familiar
Influye en el bienestar individual y colectivo. Depende de varios aspectos como las creencias religiosas (que pueden desestimar o no los métodos anticonceptivos), la presión social por la reproducción a determinada edad, los parámetros culturales y los valores inculcados desde la infancia.

Cada mujer desea que mejore su calidad de vida y pretende asegurar todos los beneficios socioeconómicos a su progenie para subsistir satisfactoriamente. Algunas féminas prefieren anteponer su rol de madre al de ejecutiva o profesional. En otras circunstancias, la preocupación radica en la cantidad de hijos y en las condiciones educativas y alimenticias. Sin embargo, cada mujer tiene la responsabilidad y la libertad de decidir sobre su cuerpo. La resolución de procrear es estrictamente personal.

¿Por qué es necesaria la planificación familiar?

Los principales beneficios de una exitosa planificación familiar es que se pueden prevenir las complicaciones relacionadas con el embarazo y el parto, estudiar los antecedentes familiares o las predisposiciones a padecer ciertas enfermedades y distanciar los nacimientos voluntariamente, usando métodos anticonceptivos apropiados.

Las investigaciones indican que las mujeres que tienen pocos hijos, se sienten más saludables y con más vitalidad. Por lo que las ventajas psicológicas de la programación son evidentes.

Con demasiada frecuencia, los embarazos involuntarios ocurren porque la anticoncepción se usó incorrectamente y sin control, se descontinuó la utilización de un método antes del momento indicado o el procedimiento elegido no fue eficaz..

Según los investigadores, la mayor queja femenina se refiere a la ausencia de información sobre los efectos secundarios que acompañan a los productos anticonceptivos. Muchas mujeres dicen que los proveedores minimizan dichas consecuencias.
La principal molestia reportada fue el dolor de cabeza, muy frecuente en las usuarias de las píldoras, los inyectables y los implantes. Mientras las irregularidades menstruales afectaban a las usuarias de inyectables o de los dispositivos intrauterinos (DIU). El asesoramiento adecuado acerca de los efectos colaterales también ayuda a esclarecer los conceptos erróneos que desaniman a las mujeres a planificar la familia.
El apoyo de la familia: La reacción de los demás miembros del grupo familiar puede ser crucial para las decisiones de planificación familiar. Es común que las personas mayores pregunten con frecuencia cuándo vendrán los nietos, añadiendo una preocupación “extra” a la joven pareja que busca ante todo una estabilidad económica y afectiva. No desesperarse es la recomendación, el momento adecuado para tener el bebé llegará en el momento justo, cuando la pareja se sienta capaz de prodigarle a su hijo un hogar acorde con las expectativas de una mejor calidad de vida.

En muchas culturas, la condición de la mujer mejora al tener hijos, por aquella noción del crecimiento del linaje familiar o la condescendencia con los patrones tradicionales de autoridad. Muchas mujeres afirman que tener hijos las hace sentirse realizadas, ganar respeto y aprobación de sus parientes y amigos. Por ejemplo, en Zimbabwe, según la tradición, el desarrollo espiritual de las féminas está unido a la condición de ser madres. En Mali, los hijos son considerados riqueza social.

La seguridad económica es una factor relevante a la hora de planificar el tamaño del grupo familiar. Son los ingresos los que determinan el bienestar general de un grupo. El nivel educativo es también un elemento importante cuando se decide la cantidad de hijos que se pueden criar en buenas condiciones.

Menos es más: Una ventaja de los grupos familiares reducidos es que las mujeres tienen más tiempo libre para trabajar y dedicarse a otras actividades, como ejercitarse y satisfacer otros intereses. Los niños pequeños requieren más cuidados y por supuesto, mayor disposición de las mujeres a los trabajos domésticos.

Cuando las mujeres reciben más educación y capacitación, progresan en el campo profesional y es posible que aumenten los ingresos del hogar. Sin embargo, las formas en que la planificación familiar repercute en las oportunidades laborales, los ingresos, y el poder de las mujeres varían notablemente de un lugar a otro.