La gonorrea y sus riesgos

La gonorrea y sus riesgos

La gonorrea es una enfermedad de transmisión sexual que puede curarse, sin embargo, actualmente las cepas de esta enfermedad son cada vez más resistentes a los medicamentos, por lo que es de suma importancia que toda persona sexualmente activa tome todas las previsiones para evitar el contagio.

¿Cuáles son los riesgos para la salud?

• Riesgos en las mujeres: En el caso de las mujeres, la gonorrea no tratada puede derivar en la enfermedad pélvica inflamatoria, la cual incluye fiebre, dolor abdominal, abscesos internos, dolor pélvico severo y duradero y adherencias de las trompas de Falopio. Este último síntoma puede causar infertilidad y aumenta el riesgo de que se produzca un embarazo ectópico.
• Riesgos en los hombres: Los hombres que tienen gonorrea no tratada pueden desarrollar cicatrices en la uretra, lo cual puede provocar dificultad para orinar y puede conllevar a la infertilidad.

¿Cuál es el riesgo de tener gonorrea en el embarazo?

Una mujer embarazada que padece de esta enfermedad puede transmitírsela al bebé durante su nacimiento a través del canal de parto, lo que puede derivar en graves e irreversibles problemas de salud, entre los cuales están:

• Ceguera
• Infección en las articulaciones
• Infección potencialmente mortal en la sangre

¿Cómo minimizar el riesgo de contraer gonorrea?

A continuación, ofrecemos una serie de recomendaciones para disminuir el riesgo de contraer gonorrea:
• Aprenda cuáles son los métodos para evitar el contagio de enfermedades durante el acto sexual
• Utilice el condón o preservativo
• Si es una persona sexualmente activa, hágase una prueba para determinar si padece o no de esta enfermedad
• En caso de que sea diagnosticado con gonorrea, asegúrese de seguir al pie de la letra el tratamiento administrado por el médico
• Si ha comprobado que padece de esta enfermedad, absténgase de tener relaciones sexuales hasta que haya finalizado por completo el tratamiento con antibióticos
• Informe a su pareja para que se realice las pruebas pertinentes y de ser necesario, reciba también tratamiento con antibioticos.