Hablando de sexo: que responderle

Hablando de sexo: que responderle

El hogar y la familia resultan ser los ambientes más apropiados para que los niños pregunten sobre sexo y sexualidad. La escuela, las instituciones religiosas y otros adultos también pueden proveer de información. Un padre a quien se le puede preguntar es aquel que comparte con sus hijos valores y enseñanzas, buscando siempre responder las cuestiones con honestidad y precisión. Por haber estado inmersos en una cultura que desaprobaba la discusión abierta sobre sexualidad, en la actualidad muchos padres buscan que sus hijos se sientan cómodos con su sexualidad y tengan una conducta sexual responsable y segura. Esto sólo se logra a través de la comunicación; de ninguna otra forma.

Para manejar la ansiedad provocada por las preguntas de sus hijos, es imprescindible seleccionar un lenguaje adecuado a la edad de los pequeños. Existe gran variedad de lecturas que poseen información útil, que proporcionará a los padres la clave para asumir ese rol cada vez que sea necesario. En todo caso, lo importante es tener conciencia de la necesidad de documentarse al respecto, con el fin de estar siempre preparado para responder…sin nervios, por supuesto.

En bueno que se sienta el libertad de hablar con sus hijos de la misma forma en que le hubiera gustado que le hablarán sus padres. Puede utilizar dibujos y láminas para ilustrar sus palabras. La educación sexual comienza desde que los niños son pequeños y notan las diferencias físicas entre hombres y mujeres. Es usual que los niños en preescolar se les enseñe los nombres de las partes del cuerpo y sus funciones, utilizando la terminología apropiada. Quizás quieran saber de dónde vienen los bebés. Cerca de los 5 ó 7 años el menor tendrá dudas con respecto al amor de pareja y al amor filial. Háblele acerca del divorcio, la estructura familiar y la conducta de cada miembro. Los preadolescentes, entre 8 y 9 años de edad, pueden tener interés en conocer los cambios que experimenta su cuerpo y cómo nacen los bebés. Los adolescentes, a partir de los 10 años, tendrán dudas con respecto a su aspecto personal, las relaciones humanas, la masturbación, las demostraciones de afecto, el embarazo, el control de natalidad, los anticonceptivos,las enfermedades de transmisión sexual, la menstruación y sus órganos sexuales.

Pueden surgir preguntas como: ¿Cómo es el primer beso?, ¿De dónde provienen los sentimientos sexuales?, ¿Qué se hace con ellos?, ¿Cómo las mujeres quedan embarazadas?, ¿Cuál es el tamaño normal del pene?, ¿Por qué se deben usar toallas sanitarias?, ¿Qué ocurre si la menstruación aparece en la escuela?, ¿Qué significa la pareja?, ¿Puedo tener una cita?, ¿Cómo se alimentan los bebés dentro del útero de su madre?, etc.